El marketing que nos hace sentir emociones o vivir experiencias



El olor a café, la adrenalina al saltar desde un paracaídas o la alegría al ver a un ser querido… Son algunas de las sensaciones que todos hemos vivido alguna vez. Alegría, miedo o tristeza son también sentimientos que aparecen por nuestra cabeza a lo largo de los días.



De hecho, y aunque parezca lo contrario, a la hora de comprar un producto nuestras decisiones también se basan teniendo en cuenta nuestro estado de ánimo y no desde el uso de la lógica. Los seres humanos somos más emocionales que racionales. Y es ahí donde las empresas han encontrado una nueva forma de conquistarnos: a través de los sentimientos.



¿Qué es el marketing emocional?



Se puede definir como la actividad que se encarga de vender los productos apelando a las emociones y a los sentimiento de los consumidores, cuyo objetivo es conseguir que se sientan especiales y formen parte de la marca, convirtiéndose así en los mejores embajadores.



Las empresas saben que para fidelizar hay que emocionar. Promover sentimientos que generen una actitud positiva entre los consumidores, como por ejemplo, la marca Coca-Cola a todos nos transmite felicidad o ¿quién no ha pensado alguna vez que la llegada del verano comienza después de ver el anuncio de Estrella Damm?



Son sentimientos y valores que nos han calado en lo más profundo y que han conseguido que fidelizamos con las marcas, de tal manera que han llegado a nuestro corazón.



Lovemark



Las emociones son el motor que mueve la sociedad y las marcas lo saben. Por eso intentan conectar con la audiencia mediante los sentimientos. Las empresas que han logrado convertirse en lovemark es porque han conseguido enamorar al consumidor, incluso se han quedado en sus vidas y no cambiarían de marca. Como por ejemplo los usuarios de Apple.



Los consumidores queremos vivir experiencias y emociones, sobre todo en un mundo sobresaturado de información donde al final del día sólo has conseguido quedarte con el 2% de la información recibida. Lo demás, pasa desapercibido. Pero si nos emocionamos, si nos tocan la patata…. eso se queda grabado en nuestra mente.



Pinceladas para llegar al corazón



  • Ponte en el lugar de tus consumidores. ¿Qué les motiva a comprar tu producto? ¿se sienten identificados porque la marca les transmite un valor?


  • Aspiración. Las marcas aprovechan los sueños de los consumidores para intentar hacerlos realidad o al menos conseguir que sientan de cerca aquellas experiencias que anhelan.


  • El uso del amor como el arma más eficaz para humanizar a la marca.


  • Ser real contando historias verdaderas a tus clientes. La marca debe ser auténtica para llegar al corazón de la audiencia.


  • Fidelizar a los mejores clientes con premios, para que se sientan parte de la marca y se conviertan en tus mejores embajadores.




Después de todo, el olor a café por las mañanas o tirarse desde un paracaídas son emociones que siempre van a estar ahí, que anhelamos y nos gusta sentir. ¿Por qué no conseguirlo a través de una marca?